Cómo saber si alguien es alcohólico

como saber si un familiar es alcohólico

El alcoholismo es una enfermedad crónica, que puede ser mortal y que despierta las alertas de los familiares. Preocuparse es normal ya que cambia el comportamiento y la forma de ser de nuestro ser querido. A continuación desarrollamos los criterios que pueden ayudarnos a ver que un familiar es alcohólico.

 

Cómo saber si una persona es alcohólica

Cuando uno se sorprende reprochando a alguien que bebe mucho es porque se ha detectado un abuso. Ya sea una ingesta habitual u ocasional, el caso es que esta perjudique la salud y modifique el comportamiento para ser considerado dependencia. ¿Cómo podemos saber que no es un abuso sino alcoholismo?

Las situaciones más claras


Episodios desagradables

Si la familia vive episodios muy desagradables y no sabe si es por culpa del alcohol. El hecho es que si bebe en exceso, está desarrollando el trastorno pero no nos atrevemos  a llamarlo alcoholismo. Como vemos en el post de las etapas que atraviesa al familia, es la etapa de negación. La realidad es que si aún no han llegado esas situaciones conflictivas, llegarán, porque es una enfermedad progresiva.

Reconocimiento

Si la persona lo reconoce, pero repite que lo dejará cuando quiera. No es consciente que la enfermedad ya le ha tomado.

«Descansos»

Si es una persona que decide estar un tiempo sin beber porque necesita hacerse una limpieza. Son conscientes de que la familia se merece un descanso. Hay una conciencia de que está dependiente. Lo sabe y aún así, hará lo posible por no dejarlo.  Hará un esfuerzo durante meses, que no sirve de nada, porque está aguantando. Hará lo que sea menos ponerse en tratamiento porque sabe que si lo hace, no va a consumir más. Esto les da pánico, no pueden entender vivir sin consumir.

 

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Las situaciones menos claras


En otros casos, no está tan claro. Para saber si hay una dependencia o adicción al alcohol, tienen que darse los siguientes criterios aunque no en las mismas condiciones.

1 – Tolerancia

Cada vez necesita beber más para conseguir el mismo efecto. Pero cuanto más toma, más va a necesitar incrementar las cantidades. ¿Cómo saber si tiene tolerancia? Se pueden dar estas condiciones:

  • Cada vez consume más cantidad frecuentemente o cuando empieza a beber,  lo hará durante más tiempo.
  • Siempre propone ir a tomar
  • Pasa mucho tiempo en el bar
  • Siempre propone la última aunque los demás quieran irse
  • Dice que el alcohol le ayuda a sentirse mejor
  • Cuando tiene un problema con alguien, se va a consumir
  • Cuando le pasa algo bueno, lo celebra consumiendo

 

2 – Los síntomas del síndrome de abstinencia

Un indicador clave es si se levanta con abstinencia. Si deja de beber durante unas horas y aparecen un cuadro de síntomas de malestar que desaparecen cuando vuelve a  consumir alcohol. La mayoría de las ocasiones, ese cuadro de abstinencia se achaca a la misma resaca, cuando no lo es.  Fíjate en sí:

  • Si se siente mal, consume
  • Si está enfermo, consume igualmente
  • Siempre parece estar con resaca y tomando medicamentos para ella
  • No duerme bien  y a lo mejor toma fármacos parar conciliar el sueño

 

3 – Pérdida de control

Es la base para detectar el alcoholismo y para diagnosticarlo.  En la pérdida de control se evidencia la dependencia y la tolerancia.  La definición de alcoholismo viene dada por la dificultad para controlar el  consumo. Hay una absoluta falta de libertad para decidir sobre su consumo, sobre cuándo empezar tomar o sobre cuándo parar. A lo mejor:

  • No puede evitar beber y luego no sabe parar.  
  • No sabe decir que no, aunque se lo haya propuesto
  • Bebe en situaciones que antes no lo haría
  • Bebe en situaciones que ni pega
  • Se escapa del trabajo para ir al bar
  • Abandona sus responsabilidades para ir a tomar

Pone excusas intentando  justificarlo. Siempre es culpa de otros u otras cosas. Por esto es complicado saber si ha perdido el control, porque lo disfraza. Teniendo en cuenta que es una enfermedad que se desarrolla con los años, ha aprendido a hacerlo muy bien.

Por esa pérdida de control y la necesidad de beber, protege su consumo. A lo mejor:

  • Suele mentir sobre cuánto consume
  • Minimiza el problema.  Le quita importancia a determinados consumos y a lo que le esta pasando.  Acusan de que se les quiere controlar.
  • Te dicen que no han bebido, porque consideran que beber si no se han emborrachado no es beber.
  • Miente mucho sobre dónde ha estado o da evasivas
  • Se pone a la defensiva. La mejor defensa es un buen ataque. Atacarán para evadir abordar el problema o dirán que la familia exagera. Pueden hacer mucho daño.
  • Se siente acorralado cuando se le habla de su consumo.
  • Argumenta  que tiene muchos problemas y por eso consume.

 

4 – Un deseo persistente de controlar el consumo o esfuerzos infructuosos de interrumpirlo

Los intentos de dejarlo son clave para diagnosticar la enfermedad porque la fuerza de voluntad no tiene nada que ver.  No lo pueden conseguir solos. Es una enfermedad. Se pueden dar las siguientes situaciones:

  • Verbaliza que debe aprender a controlarlo
  • Intentar reducir el consumo
  • Ya lo ha intentado dejar en alguna ocasión
  • Promete frecuentemente que lo va a dejar.
  • Se repite que puede dejarlo cuando quiera para no tener ni que intentarlo.

 

5 – Emplear mucho tiempo en actividades relacionadas con el alcohol

  • No le importa dejar colgada una cita importante
  • Prefiere quedar en el bar con los clientes
  • Se organiza muchas comidas de trabajo  
  • Vuelve cada vea más tarde y en peor estado de esas comidas.
  • Sale mucho de fiesta
  • Los partidos de fútbol duran días en vez de horas

 

6 – Reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo. Todo los demás pasa a segundo plano

  • Falta a sus responsabilidades. Abandona sus responsabilidades sin parecer importarle las consecuencias
  • Pierde oportunidades importantes en su vida. Las deja pasar.
  • Pierde el trabajo por el consumo
  • Cada vez hace menos cosas que no sean irse a tomar
  • Ha dejado de hacer actividades que le gustaban
  • Ha dejado todos los demás de lado
  • No tiene actividades que no estén  relacionadas con ir a tomar

 

7 – Aparición de un trastorno que le hace seguir consumiendo a pesar de tener problemas psicológicos o físicos persistentes.

  • Consume a pesar de tener problemas médicos por culpa del alcohol.  Es consciente de que está perjudicando su salud y no le importa.
  • Consume a pesar de que no parar de complicar la situación en casa. Convivir con un alcohólico es vivir entre discusiones, peleas, frustración  y la impotencia de no poder ayudarle.
  • Si notáis que sabiendo que está corriendo un riesgo se pone en peligro a él o a otros y consume a pesar de esto.  
  • Coge el coche habitualmente bajo los efectos del alcohol.

Se comporta como una persona trastornada. El consumo le afecta también cuando no está bebido:

  • La embriaguez deteriora la capacidad de razonamiento. Notáis que no razona con claridad cuando no está bebido tampoco.
  • Le cuesta tomar decisiones o  las tomas por impulsos.
  • La comunicación se complica. No es fácil hablar con esta persona.
  • No os fiáis de que cuide de los niños, si los tiene. Quizás ya los ha puesto en peligro en alguna ocasión.
  • Sigue consumiendo a pesar de darse cuenta de que cada vez es más celoso. Tanto en hombre como en mujeres, el trastorno por consumo hace que distorsionen la realidad y desarrollen celos enfermizos.  
  • Se ha vuelto muy inestable. Parece tener depresión. Es habitual en los alcohólicos.

 

8 – Está afectando a la familia. Tiene dejadez

Cuando una persona desarrolla la adicción al alcohol deja de ser padre, hermano, hijo,  pareja o amigo porque el consumo es lo primero. Puede que ya ni le guste, pero es que necesita la sustancia.

  • Ya no pasa realmente tiempo con la familia.  
  • Duerme mucho cuando está en casa.
  • Le molesta el ruido que hacen su hijos.
  • No dice que no a los planes familiares si incluyen la posibilidad de consumir.
  • A veces hace cosas para compensar a la familia, pero todo está dentro de los excesos.
  • Le está afectando mucho en su vida diaria.
  • Cada vez el alcohol os causa más problemas.

Situaciones muy alarmantes


  • Cuando descubrís que bebe a escondidas. Encontrar botellas o latas en lugres extraños
  • Provoca discusiones frecuentemente y ya no le importa quién haya delante ni donde esté.
  • Desaparece varios días y vuelve en condiciones pésimas
  • Se pone agresivo
  • Maltrata
  • Pone en riesgo su propia vida o a sus hijos con acciones impulsivas. Empieza a decir que está deprimido
  • Verbaliza que se quiere suicidar, que ya no puede más.  Depender del alcohol implica un sufrimiento que no puede pararse.

 

Estas son alarmas que te pueden decir si tu familiar está sufriendo de alcoholismo. Es mejor identificarlo a tiempo. Acude a un centro especializado.

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