El alcoholismo y sus consecuencias en la familia

El alcoholismo y sus consecuencias en la familiaEn el artículo de hoy vamos a hablar del alcoholismo y sus consecuencias en la familia. De todos es sabido que cuando el alcoholismo entra en una familia, es devastador para la misma. Las etapas por las que pasa la familia del alcohólico las puedes leer en nuestro artículo: «Alcoholismo en la familia – Las etapas». Se lleva por delante el sentido mismo de la familia, la unión y el amor entre sus miembros. Además afecta a la salud de los demás miembros. Elsa Jiménez, terapeuta especializada en adicciones, nos hablará de los problemas que se generan en la familia y qué se debe hacer en estos casos.

 

 

Problemas familiares por el alcohol


El alcohol golpea de lleno a la familia en todos los aspectos pero sobre todo las relaciones familiares se ven muy afectadas. Que un miembro de la familia padezca alcoholismo va a dañar los siguientes aspectos de su relación:

1# La comunicación

La forma de relacionarse está intoxicada no sólo con el adicto, sino también entre los demás miembros de la familia. La comunicación entre los hermanos, entre los hijos y el otro progenitor, con su familia más cercana se ve afectada.

  1. Suelen dominar las emociones negativas. Hay sufrimiento y se percibe.   
  2. Se habla desde los reproches y el rencor. La familia se debate entre el daño que hace el paciente y la responsabilidad que los demás tienen sobre su conducta.  Puede haber cruce de acusaciones.
  3. El cariño y la empatía fluctúan y es posible que uno de los miembros empatice con el enfermo y otro miembro no, según el día. Surgen conflictos al percibirse en la forma de hablar y los distintos grados de comprensión generan más tensión entre los demás.
  4. El afecto, el amor y la tranquilidad del hogar tienen altibajos. debido a las discusiones y malos ratos que genera.

2# Desestructuración de la familia

En muchas ocaciones, el alcoholismo de uno de sus miembros llega a romper el núcleo familiar

  • Provoca separaciones y divorcios. Muchos pacientes llegan a tratamiento porque les han puesto las maletas en la puerta.
  • Muchas parejas se vuelven dependientes de la situación y aguantan durante mucho tiempo. Otras tienen un límite. A veces, no hay límite para soportar. Igual que el enfermo para consumir, los familiares parecen aguantarlo todo.  
  • El aislamiento y la marginación pueden convertirse en una realidad.  Algunos se quedan solos porque hay que proteger a los demás miembros de la familia.

3# Los roles familiares se pueden invertir

El alcoholismo provoca que se vivan situaciones traumáticas dentro de la familia como consecuencia.

  • Hijos que hacen de padres. O abuelos que se hacen cargo de sus nietos. Niños que cuidan de su padre o madre alcoholizado.
  • La educación de los hijos se ve afectada. Se les obliga a madurar antes de tiempo. Se les priva de vivir su proceso de desarrollo.

4# Situaciones traumáticas

Se pueden vivir situaciones traumáticas como consecuencia del alcoholismo y es muy probable que los hijos necesiten apoyo.

  • no es fácil encontrar a tu madre caída en la bañera y que no pueda levantarse en horas porque está intoxicada. Hacer de enfermera.   
  • hacer de padre con tus hermanos pequeños porque nadie los atiende.
  • tener un padre que no está nunca y cuando está es peor.
  • o escuchar que llega tu hermano a casa y que está insultando o agrediendo a tus padres.

Son las trágicas estampas que deja esta enfermedad. Violencia doméstica, maltrato, agresividad, sufrimiento  etc. 

5 # Problemas de salud de toda la familia

El alcoholismo es una enfermedad que pasa factura a toda la familia. Son muchas emociones negativas que, a la larga, afectan a la salud de todos los miembros. Los síntomas pueden ser: Ansiedad, depresión, ira, dolores de cabeza, dolores musculares de la tensión, las alteraciones del sueño entre otros.

Y los motivos de estos síntomas suelen ser producidos por:

  • Los problemas que conlleva el alcoholismo de uno de los miembros
  • Las consecuencias en la convivencia
  • Las consecuencias legales o económicas de los desastres del enfermo
  • La frustración por la imposibilidad de ayudar al enfermo
  • La impotencia por el hecho de que no quiera entrar en tratamiento
  • El sufrimiento por debatirse entre la vergüenza y la aceptación de la enfermedad
  • La culpa por sentirse responsable
  • Vivir los posibles episodios desagradables del día a día
  • Viven pendientes de cómo esté de carácter el enfermo cada día. La vida de toda la casa se acomoda a si está de buen humor, si se encuentra mejor, si quiere hacer planes o no, etc.

Como consecuencia hay familiares que se automedican para sobrellevar la ansiedad o los síntomas depresivos que causa la existencia de esta forma de vida. O para poder dormir porque la preocupación no les deja. Máxime cuando se arrastra desde hace años.

 

Qué se debe hacer en estos casos


Es común que la vergüenza afecte a la esfera social ya que se intenta ocultar a los amigos, entorno y es peor para todos. Para ayudar a un alcohólico puedes leer nuestro artículo : «Cómo ayudar a un alcohólico»A veces son los familiares los que llevan esto de una manera deficiente, ya que cuando el enfermo entra en tratamiento asume su problema mientas que los demás prefieren seguir ocultándolo. Los familiares reducen las actividades en familia, se deja de ir a eventos por el qué dirán, no se cuenta el problema para que el entorno no muestre rechazo, etc.  

Hay que tomar con naturalidad esta enfermedad porque una vez aparecida no hay vuelta atrás. Sobre todo no hay de qué avergonzarse. Los factores de su aparición son múltiples y no necesariamente tiene que ser influencia de la propia familia. Ahí está el hecho de que afecta a personas con familias estables, con etilos educativos buenos, a personas de todas las profesiones y de todo tipo de ingresos. No distingue.

 

Además, cada alcohólico empezó a beber exactamente como todo el mundo. No han sido diferentes a los demás. El hecho de que unos desarrollen la enfermedad y otros no, depende de muchísimos factores, incluida la predisposición cerebral a desarrollarla.

La familia necesita de una intervención, al igual que el enfermo. Se trabajará en la cohesión familiar.

Si entra en un tratamiento, habrá una meta común compartida por todos. Esta colaboración le reforzará y hará que el enfermo permanezca más tiempo en su programa, lo termine con éxito y esté más alejado de una posible recaída. Esto sucede no sólo en adolescentes sino también en adultos.

 

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