Consecuencias de beber

El alcoholismo es una enfermedad que presenta una sintomatología y que tiene consecuencias no sólo para el enfermo sino también para su entorno. A continuación te contamos cuáles pueden ser las complicaciones de beber mucho.

Consecuencias de beber

1 - Desarrollar el alcoholismo

El alcohol afecta a los circuitos cerebrales modificando su funcionamiento, lo que provoca un descontrol en la conducta caracterizado por el ansia de beber. La dificultad de control del consumo se vuelve una prioridad y el consumo abusivo y la ingesta de grandes cantidad provoca a su vez problemas adicionales y enfermedades graves. Es una patología muy destructiva que puede tener resultados devastadores.  

2 - Modificaciones de comportamiento

Al ser un trastorno emocional y del comportamiento, hay toda una serie de secuelas. Tu comportamiento y la forma de pensar se verá afectado por el tóxico y tus conductas adquirirán el suficiente peso para convertirse en un trastorno.

Es  una enfermedad progresiva, por tanto, lo que puede empezar siendo una afectación de la forma de ser de una persona que bebe mucho o abusa de la sustancia,  se va convirtiendo en un problema cada vez mayor hasta convertirse en trastorno del consumo. Con el paso de los años empeorará. Por ejemplo, una persona que se comporta diferente al día siguiente de consumir y que se muestra brusca o antipática, con el tiempo, levantará la voz y probablemente se irá volviendo cada vez más agresiva.

La persona dulce dejará de serlo, el responsable también, el simpático, el que siempre ayuda a todos, el ejemplo de profesional, la divertida, etc.  Todos irán dejando de ser ellos mismos.

3 - Persona difícil de tratar

Te volverás muy inestable


Pasarás la fina línea entre bebedor social y perjudicial. Es posible incluso que te pongas pesado, insoportable. El abuso de alcohol provoca inestabilidad emocional. Son síntomas de la enfermedad los cambios de humor repentinos, los ciclos de estar arriba y otros días muy abajo. El mal humor, la irritabilidad, la agresividad pueden llegar a ser una constante.  Esto hace que se pueda tener ataques de ira, que de por romper cosas hasta hacerse daño, etc.

Harás daño a las persona que te quieren


Va a afectar a todo tu entorno, ya porque no pases tiempo con ellos, ya porque cuando lo pases, no serás el de antes y les trates mal.  

Perderás amigos


El consumo nocivo también puede perjudicar a otras personas, por ejemplo, amigos o compañeros de trabajo.

Te puedes llegar a quedar solo


Los hijos, la pareja, los amigos, si no son compañeros de ese consumo, pasan a un segundo plano. Las personas terminan por cansarse de convivir o de relacionarse con alguien así. El alcoholismo puede arrastrarse durante años si no se le pone solución. Al final, las personas más allegadas tiran la toalla porque se las maltrata o porque no pueden ver cómo un ser querido se autodestruye.

Las personas que desgraciadamente vemos solos en la calle, tienen un padre o una madre sino más familia. Esta enfermedad es devastadora y llega un momento en que agota los recursos afectivos de toda la familia. Es posible que por la situación socioeconómica no se llegue a este punto, pero sí que te quedarás solo.

4 - Problemas de pareja

Se ve afectada la comunicación y habrá discusiones, peleas, reproches, recelos, rencores, etc.  Es difícil entenderse con una persona que tiene reacciones desmesuradas, que tiene afectada la capacidad de tomar decisiones, de razonar, que maximiza cosas sin importancia y minimiza otras muy graves, que se ha vuelto inestable y reacciona inesperadamente.

Cuando hay una dependencia al alcohol, es fácil que haya disfunciones sexuales. No importa quién es el alcohólico porque va a afectar a las dos personas de la pareja. El  deterioro de la salud, la falta de autoestima, la falta de confianza y la propia naturaleza de la disfunción, como pueda ser una impotencia sexual, por ejemplo, crean muchos problemas en la relación.

 

Beber en exceso asegura desajustes en la pareja.

 

Es habitual la celotipia alcohólica. Distorsiona la percepción de la realidad. Las obsesiones que se van desarrollando con el consumo abusivo pueden desembocar en enfermedades psiquiátricas. Puedes llegar a obsesionarte con la pareja.  Pensarás mal y empezarás a controlar y manipular las situaciones. Esta obsesión y la posesión pueden llegar a destrozar tu pareja.  Te puedes volver una persona muy controladora y obsesiva y un día tendrás las maletas en la puerta.

5 - Problemas en el trabajo

Las personas con este consumo se vuelven conflictivas.  Cada uno es único y cada uno lo llevará a su manera, como mejor encaje con su personalidad. Sin embargo, a la larga, no rinden bien en el trabajo y tiene comportamientos extraños que le pueden hacer perder los papeles y meter la pata en público con las consiguientes sanciones. Tanto el que nunca molesta a nadie y es muy reservado como el extrovertido que se enzarza en discusiones y peleas con compañeros o clientes.  

Además de esto, el absentismo laboral es causa justificada de despido. Las resacas hacen que la gente abandone el puesto frecuentemente. Las escapadas al bar están detrás del abandono de responsabilidades.

Puedes poner en riesgo la vida de otros.

Estar bebido en el lugar de trabajo, según el tipo de trabajo y la profesión, es un problema de consecuencias sociales y son casos que vemos a diario en las noticias.  

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6 - Accidentes de tráfico

Con las complicaciones legales y para otras familias que esto supone.

El alcohólico siempre piensa que eso les pasa a otros.  Siempre cree que nunca llegará  esa situación, pero es una enfermedad progresiva que va a más. Coger el coche no sólo en estado de embriaguez sin también  sin haber bebido es peligroso, porque las capacidades ya no son las mismas.

7 - Depresión

Los síntomas del síndrome depresivo son síntomas de esta enfermedad. El estar hecho polvo a nivel emocional se va convirtiendo en algo habitual. De hecho muchos alcohólicos son tratados y medicados por este abuso sin llegar a confesar que beben mucho.

8 - Comportamientos adictivos

Estos afectarán a tu relación con el sexo,  la comida, las compras y otros. La adición a otras sustancias y a las adicciones sin sustancia son buenas compañeras del abuso de alcohol. Por ejemplo, el juego.

Es posible que tomes otras drogas para contrarrestar los efectos o para acompañarlos. El poli se da mucho alternando con benzodiacepinas,  recetadas para los síntomas depresivos  o de ansiedad que genera el abuso o también para los problemas de sueño que ocasiona. Se modifica la actividad normal del organismo incluyendo los ciclos de sueño.

9 - Perdida de calidad de vida

La calidad de vida de una persona que abusa del alcohol es cero. La adicción a una sustancia hace que la vida se convierta en una verdadera pesadilla. Provoca sufrimiento.  La búsqueda de la sustancia y el tiempo que se pasa consumiendo y recuperándose de las intoxicaciones ya ocupa toda una vida. No hay tiempo para nada más. Cada vez tendrás más problemas médicos y psicológicos.

Crecerán los problemas.  El alcohólico llega un momento  que no se aguanta, que no puede más. El sufrimiento arrastrado durante años hace que los pensamientos de suicidio sean recurrentes y algunos lleguen a materializarlo.

10 - Enfermedades graves

Puedes desarrollar enfermedades muy graves, como el cáncer de hígado y otras de la larga lista asociada al consumo excesivo.  Hay un momento en que el cuerpo no puede más por la intoxicación cerebral y la falta de algunas vitaminas,  como la demencia alcohólica o el síndrome de Korsakoff, por ejemplo, que hace muy improbable una posible recuperación.

Ahora mismo puedes estar en una fase en la que tu cabeza puede esperar. Cuanto antes reduzcas los consumos, mejor.  Sabe que vas a beber al salir del trabajo o de tus estudios. Sabe que cuando llegue el fin de semana vas a hincharte, que este mes vas a ser bueno y ya te tomarás la revancha. Aún puede esperar. Pero llegará la fase en que no. No podrá esperar.  Un día habrás perdido el control y será complicado saber si ha perdido el control porque lo disfrazarás de excusas para justificarlo.

Cuándo debes consultar a un especialista

Si beber te está causando problemas graves en tu vida habla con tu médico o con un especialista. Si tu familia lo ha notado pero tu no puedes darte cuenta ya que lo disfrazas de excusas, habla con tu médico o un especialista. Las excusas que te dices son engaños que te impiden darte cuenta de que realmente tienes un problema y un problema grave.

Si estás en un estado más avanzado y sí que lo sabes, pero no puedes darte cuenta tampoco porque prefieres pensar que puedes controlarlo, que lo vas a dejar cuando quieras, consulta con tu médico o con un especialista.

Escucha a tus familiares, amigos cuando te digan que tienes un problema con el alcohol. Reflexiona sobre la posibilidad de hablar con alguien que haya tenido este problema y se haya recuperado.

Si tu ser querido necesita ayuda

Cuando un miembro de la familia es alcohólico, como cualquier otra enfermedad, afecta a toda la familia. Convivir con un paciente de alcoholismo no es fácil ya que muchos de ellos no reconocen el problema. La intervención por parte de los familiares puede ayudar a algunos a aceptar que necesitan ayuda profesional.

Si te preocupa que un ser querido que bebe en exceso, pide ayuda a un profesional con experiencia en el tratamiento del alcoholismo.

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