Consejos para mantenerse sobrio

Vivimos en una sociedad de consumo cultural de alcohol. Mantenerse alejado del consumo es casi imposible.  A continuación te damos algunos consejos para que te mantengas sobrio y evitar situaciones en las que puedes caer en el consumo.

Consejos para mantenerse sobrio

1 - Evita situaciones de riesgo con el grupo de amigos

Cuando quedes con tu grupo o vayas a una reunión de amigos, vete antes de que estén intoxicados, de que se emborrachen.  Normalmente la gente consume y en el momento en que ves que los efectos del alcohol se hacen evidentes en ellos, es la hora de retirarse. ¿Por qué? A partir de ahí no te va a gustar cómo se ponen.  Te veras reflejado como en un espejo. Ya por el rechazo que te puede producir o por las ganas de beber .

Es mejor irse a dormir antes que ponerse mal.  Tú tienes tus despertares sin resaca y eso es un placer. 

Una retirada a  tiempo es una victoria.

Tu entorno, con el tiempo, ve que estás mejor y creen que ya estás curado. No se cortarán bebiendo delante de ti como antes lo hacían y es posible incluso que seas motivo de sus conversaciones sobre qué pena que ya no puedes beber.

Llega un momento además en el que las conversaciones te van a parecer absurdas porque girarán en torno al nuevo bar de moda, a lo que pasó la otra noche o a lo mal que está menganito por beber.  Si estás decidido a mantenerte sobrio, no son conversaciones para ti.

Elige planes con ellos que no sean los días que es casi obligatorio que la gente se exceda en el consumo, la celebración de un cumpleaños, o eventos concretos.

Si vas a un restaurante con ellos, ve temprano para evitar la hora punta si es fin de semana. De esta manera te ahorrarás coincidir con grupos de personas que consumen en exceso y hacen comentarios y apología del consumo en un tono elevado.

2 - Intenta hacer tu vida alejado de los lugares de consumo

Los bares, los pubs, las discotecas ya no pueden ser el lugar donde te sientas más cómodo y donde pases mucho tiempo habitualmente. Con la excepción de que trabajes en el gremio de hostelería. Sobre todo al principio, los primeros años de dejar de beber.

En un futuro podrás decidir si estás más o menos a gusto en ellos, pero, por ahora, te darán muchas ganas de consumir.  Aunque creas que no te afectan, sí que lo hacen y te puede dar un síndrome de abstinencia condicionado. Máxime si son locales que conoces bien porque consumías ahí. En este caso lo recomendable es no ir.  No vayas a los lugares que solías. Cambia el escenario.

Igualmente, en fin de semana evita pasar por la calles de moda de ocio. El ambiente de las céntricas calles llenas de pubs y de bares atestados de gente te van a sobreexcitar y te pueden despertar las ganas de consumir.

3 - Cambia de actividades y haz cosas

Está bien salir de vez en cuando de noche, pero cuanto más cerca estés de la vida ligada al alcohol más fácil será que recaigas. Cambia las actividades de ocio que solías hacer porque te recordarán al consumo. Cuanto menos se parezca tu vida a la de antes, más alejada del alcohol estará tu cabeza.

Fíjate en las cosas que te gusta hacer y haz otras diferentes durante un tiempo. Es necesario  que pruebes otras actividades. Con el tiempo, cuando hayas aprendido a hacer todo sin tomar podrás volver a practicar tus aficiones, eso sí, si te siguen gustando. Vas a cambiar de forma de ser y a lo mejor, dejará de gustarte lo que creías que te encantaba hacer porque ya no va acompañado del consumo.

No te pongas límites y desafíate

Ahora eres una persona nueva y debes hacer lo posible por conocerte. ¿Recuerdas cuando eras pequeño y tus padres te iban apuntado a diferentes actividades en el colegio para ver cual te gustaba practicar? Vuelve a  hacerlo. No te pongas límites y desafíate. No sabes de lo que eres capaz ahora, pero funcionas mucho mejor. Tus capacidades cognitivas y tus habilidades han mejorado sólo por el simple hecho de no beber más.

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4 - Protégete en tu casa lo más que puedas

Es preferible no tener nada de alcohol en casa y por eso es buena idea que no se use tampoco para cocinar. En casa debes sentirte protegido y cómodo. No está cómodo un alcohólico que abre un frigorífico y las latas le miran. Un día te puedes quedar hipnotizado con ellas y ya sabes qué significa eso. Es mejor que no haya nada que te den ganas de tomar.

Si no vives solo, es mejor informar y negociarlo con los demás, porque estás enfermo. No es por capricho y es lo mismo que pedir que no se fume en la habitación de un recién operado de cáncer de pulmón.

Hay adictos recuperados que con los años pueden comprar alcohol para sus familiares y tenerlo en casa, porque ya hace tiempo que pasaron del no puedo tomar al no quiero. Aunque la mayoría prefiere no hacerlo. Mientras eso no sea seguro, lo mejor es  protegerse.

Deshazte asimismo de objetos y prendas que te puedan recordar al consumo. A veces, los síndromes de abstinencia condicionados vienen por este tipo de  estímulos. Cuando te pones una sudadera con la que ha consumido mucho o un vestido con el te recuerdas en la calle tomada, tu cerebro también lo va a recordar.

Igualmente, no veas películas ni series donde salga mucho consumo.  Ahórrate películas que tengan contenidos sobre excesos, gente que sale de marcha, como comedias sobre el consumo.

5 - Haz deporte o ejercicio a diario

Da igual la edad que tengas, es fundamental que hagas ejercicio.  El deporte te va a aportar :

  • Placer.  Activa los circuitos de recompensa del cerebro, libera endorfinas.
  • Diversión. Si te das la oportunidad de empezar a notar sus beneficios, puedes pasarlo muy bien y hacerlo en compañía.  Te hace falta reírte.
  • Valoración del esfuerzo.  Aprenderás a valorar el esfuerzo por cuidarte .
  • Ayuda a combatir los síndromes de abstinencia. Reduce la ansiedad  de los primeros meses y te mantiene concentrado en el aquí y el ahora; algo fundamental para aplicar en tu vida.
  • La oportunidad de conocer gente y relacionarte. Mejorarás las habilidades sociales.

No importa si tienes algunas restricciones por problemas físicos. Hay muchas disciplinas y seguro que alguna te va bien. En los gimnasios pueden aconsejarte. Tienen una buena oferta de actividades y darás con la tuya.

6 - Organízate tu día a día con una rutina

Es clave para olvidar el caos de tu época de consumo. Lleva una vida ordenada. No necesita ser marcial, pero fíjate que casi todo el mundo sigue la suya propia, aunque no sean adictos. La gente suele llevar a los niños al colegio a la misma hora, citarse con amigos un día concreto a la semana, trabajar o estudiar con un horario establecido…etc.

Se acabó faltar a tus responsabilidades y dejar hacer las cosas que te van a hacer feliz. Así, si un día no tienes ganas de ir al deporte, irás porque está en tu rutina. A veces, tu mismo serás tu peor enemigo. Y tu cabeza intentará boicotearte para que no hagas cosas que te sienten bien. Como está en tu rutina, no tendrás que pensártelo y simplemente lo harás. Es parte del proceso de aprender a vivir sin el alcohol.

Es clave para olvidar el caos de tu época de consumo.

Te aporta bienestar. El orden, la organización, el cumplir con tus responsabilidades, saber que estás haciendo lo correcto para ti,  alcanzar objetivos, volver a mantenerte concentrado, etc. sólo te van a aportar beneficios y salud mental. Te va a motivar para seguir sobrio.

7 - Déjate ayudar

Mantener la abstinencia es más fácil si tienes apoyo. Es importante hacer un tratamiento y tener a un especialista al que puedas recurrir cuando lo necesites. Las ganas de consumir aprietan mucho los dos primeros años y a veces no se es ni consciente de que son ganas de tomar.  

Hacer las cosas tú solo te ha traído hasta este punto. No pasa nada que ahora te dejes asesorar y acompañar. De hecho, es imperativo en un tratamiento de  alcoholismo la psicoterapia.

Cuándo debes consultar a un especialista

Si beber te está causando problemas graves en tu vida habla con tu médico o con un especialista. Si tu familia lo ha notado pero tu no puedes darte cuenta ya que lo disfrazas de excusas, habla con tu médico o un especialista. Las excusas que te dices son engaños que te impiden darte cuenta de que realmente tienes un problema y un problema grave.

Si estás en un estado más avanzado y sí que lo sabes, pero no puedes darte cuenta tampoco porque prefieres pensar que puedes controlarlo, que lo vas a dejar cuando quieras, consulta con tu médico o con un especialista.

Escucha a tus familiares, amigos cuando te digan que tienes un problema con el alcohol. Reflexiona sobre la posibilidad de hablar con alguien que haya tenido este problema y se haya recuperado.

Si tu ser querido necesita ayuda

Cuando un miembro de la familia es alcohólico, como cualquier otra enfermedad, afecta a toda la familia. Convivir con un paciente de alcoholismo no es fácil ya que muchos de ellos no reconocen el problema. La intervención por parte de los familiares puede ayudar a algunos a aceptar que necesitan ayuda profesional.

Si te preocupa que un ser querido que bebe en exceso, pide ayuda a un profesional con experiencia en el tratamiento del alcoholismo.

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