Cómo evitar recaer en el alcohol

Una sólo ingesta, beber una única copa en una boda o mojarse los labios en un brindis precipitan una devastadora recaída. A continuación, te ayudamos a identificar las claves para evitar recaer en el alcohol.

Cómo evitar recaer en el alcohol

Antes de hablar de las claves para evitar las recaídas debemos saber que el alcoholismo  es una enfermedad recidivante, es decir, con tendencia a la recaída. Es crónica. Por este motivo, el éxito de un tratamiento se basa en que no se quiera volver a consumir. Aunque recaer en el alcohol parece formar parte de la enfermedad, no siempre el paciente recae. El hecho de que las recaídas sean frecuentes, de que haya pacientes que recaigan, no significa que tenga que pasar. 

¿Qué es exactamente recaer en el alcohol?

A día de hoy, no se considera que la recaída se produzca en el momento de ingerir alcohol sino que comienza antes. Se recae antes de volver a beber.  Y es que es un proceso que se materializa, que termina en el momento de verse con la copa en la mano.

No se considera que la recaída se produzca en el momento de ingerir alcohol sino que comienza antes.

Por tanto, la recaída no es una sorpresa fortuita, es un proceso continuo. Es algo que sucede cuando el paciente ignora las señales que está teniendo. Esto puede deberse a dos motivos:

  1. bien porque no lo sepa hacer, no lo haya aprendido.  
  2. bien porque caiga en los errores que la precipitan y que vamos a ver a continuación.

Por tanto, este contenido, aprender a detectar el comienzo de una posible recaída, forma parte de lo que aprende el paciente en su proceso de rehabilitación.

Las claves para evitar recaer en el alcohol

El enfermo necesita reconocer cuáles son las alertas que indican que el proceso de recaída ha empezado. A continuación te dejamos las tres situaciones claves para saber que estás en peligro de recaída y que debes evitar o poner solución lo antes posible.

1 - Consciencia de la enfermedad

Tienes un trastorno por lo que aunque lleves tiempo sin beber debes mantener la consciencia de la enfermedad. Tener presente las siguientes ideas te puede ayudar a mantener la consciencia de la enfermedad.

No puedes aprender a controlarlo


Si crees esto, te estás autoengañando. Esta enfermedad hace que sea imposible controlar el consumo. Precisamente uno de los indicadores de que se está desarrollando la recaída es la pérdida de control.

 

No vas a aprender a consumir moderadamente


Muchas personas acceden a un tratamiento para aprender a tomar de una forma controlada. Esto es imposible.  Las razones:

Por la naturaleza de la adicción:

Cuando el cerebro, la memoria, reconoce el alcohol y se recompensa con él, desata otra vez todo el proceso de la obsesión por consumir. En nada, todo el trabajo hecho y de años, se va a pique.

Como consecuencia:

Es muy importante asumir que el primer trago es el que desencadena todo el proceso de la enfermedad. No importa los meses o los años que haga que dejó de tomar. El proceso será el mismo.

 

No debes bajar la guardia


Muchas recaídas vienen porque  el paciente cree que está mejor de lo que está. Entonces, baja la guardia y se enfrenta antes de tiempo a situaciones de riesgo.

 

No olvides que estás enfermo


Después de unos años, uno se olvida de lo que tuvo y cree que ya es posible volver a beber, cae en la trampa.

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2 - No abandones las herramientas aprendidas

Dejar de utilizar las herramientas que has aprendido en tu tratamiento es comenzar el proceso de la recaída.  Las herramientas aprendidas son muy poderosas.

Las recaídas vienen porque no se cambia de actitud


Durante tu tratamiento, has aprendido a hacer las cosas de una forma diferente a cuando estabas tomando. Sigue así. No te parezcas al de antes.

En tu proceso de recuperación has aprendido a hacer cosas que le sientan bien a tu cabeza y que te han ayudado a dejar el consumo atrás. No dejes de hacerlas y vuelvas a tu vida de antes.

Si repites las conductas de antes, recaes seguro.

 

Sigue atento a las alertas


Sigue identificando las situaciones de riesgo y no te enfrentes a ellas antes de tiempo. Hay que respetar los tiempos de un proceso tan largo de recuperación. Es la enfermedad del autoengaño.

El falso control y el creer que uno está mejor es muy peligroso.

 

Nuevas actividades


Haz actividades nuevas y las de antes, diferente a como solías hacerlas. Por la misma idea, la base de la recaída: no darte cuenta de que estás comportándote como antes.

 

Pide ayuda


Pide ayuda si pasas por situaciones o momentos complicados. Momentos que pueden desestabilizar a cualquiera. Pásate por tu terapia o tu grupo alguna vez para no olvidar lo que eres.

Apóyate cuando lo necesites aunque tengas el alta.

 

Mantén la cabeza en lo que estás haciendo


Estar en el aquí y el ahora te ha costado mucho, no dejes de practicarlo. Cuando estés haciendo algo, mantente centrado y atento. Es uno de los mayores retos conseguidos en tu tratamiento. No lo olvides una vez que lo has logrado.

Mantente centrado y atento. No olvides lo que has logrado

 

No busques excusas fuera de ti


El control para resolver tus problemas sólo lo tienes tú. Buscar excusas fuera es evitar afrontar los problemas. Sé positivo sobre las expectativas de futuro . No te dejes llevar por la negatividad. Es otro síntoma de la enfermedad.

El control para resolver tus problemas sólo lo tienes tú

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3 - Lleva una vida sana y de calidad

No beber no debe ser el objetivo principal de tu tratamiento sino el medio para llevar una vida de calidad. Hay que llevar una vida de calidad que te llene para que te sea cada vez más lejano el consumo hasta que no lo eches de menos. Para eso te recomendamos:

  • Disfruta del tiempo libre. Ahora ya sí sabes hacerlo
  • Relaciónate. Haz amistades.  Sin embargo, mantén las distancias con amigos tóxicos, estás enfermo y es lo mejor para ti. Pasa tiempo con la familia y disfruta de ellos. Son una red de apoyo muy importante para ti
  • Lleva una vida sana, una dieta equilibrada y haz deporte o ejercicio
    • El deporte es una herramienta imprescindible para recuperarse del alcoholismo. No dejes de hacerlo, es una fuente de placer, esfuerzo y diversión que debe acompañarte siempre
  • No dejes los buenos hábitos que has aprendido en tu tratamiento. Son factores de protección
  • Recupera el sueño natural
  • Haz actividades que te diviertan
    • Hazlas teniendo claro qué actividades son apropiadas para ti, que te sienten bien
    • Es bueno tener siempre en cuenta si son actividades terapéuticas
    • Evitar los ambientes que han sido tóxicos para ti nunca está de más. No importa el tiempo que lleves sin tomar
  • Haz cosas que mejoren tu presente
  • Protégete. Cuídate. Las conductas de riesgo te hacen daño
  • Sigue aprendiendo y avanzando

Como ves, es un proceso de aprendizaje que te acompañará siempre

Cuidado con las sustituciones

Debes de conocer que al dejar de beber, el cerebro va a buscar su recompensa. Esta puede venir de dos maneras:

A otras drogas


A lo mejor empiezas a consumir otras drogas o fármacos. En muchas ocasiones, la recaída ni siquiera empieza con el alcohol. En ocasiones las personas que han dejado de beber se hacen adictos a las pastillas para dormir, o empiezan a fumar tabaco de una forma desmesurada. Todo ese comportamiento afecta al cerebro y es un punto de partida para la recaída en el alcohol.

A otras adicciones


Dado que la adicción es un trastorno por consumo que afecta al comportamiento, se puede recaer con tu comportamiento hacia actividades más cotidianas.

Entonces, debes vigilar tu conducta para no tener comportamientos adictivos con posibles sustitutos como las compras, el sexo, la comida, juegos, etc. Es necesario vigilar tus conductas para no caer en comportamientos adictivos. Como adicto, no puedes hacer del exceso tu hábito.

Al final, una vez recaídos psicológicamente con otras adicciones sin sustancia, se vuelve a caer en el alcohol.

Cuándo debes consultar a un especialista

Si beber te está causando problemas graves en tu vida habla con tu médico o con un especialista. Si tu familia lo ha notado pero tu no puedes darte cuenta ya que lo disfrazas de excusas, habla con tu médico o un especialista. Las excusas que te dices son engaños que te impiden darte cuenta de que realmente tienes un problema y un problema grave.

Si estás en un estado más avanzado y sí que lo sabes, pero no puedes darte cuenta tampoco porque prefieres pensar que puedes controlarlo, que lo vas a dejar cuando quieras, consulta con tu médico o con un especialista.

Escucha a tus familiares, amigos cuando te digan que tienes un problema con el alcohol. Reflexiona sobre la posibilidad de hablar con alguien que haya tenido este problema y se haya recuperado.

Si tu ser querido necesita ayuda

Cuando un miembro de la familia es alcohólico, como cualquier otra enfermedad, afecta a toda la familia. Convivir con un paciente de alcoholismo no es fácil ya que muchos de ellos no reconocen el problema. La intervención por parte de los familiares puede ayudar a algunos a aceptar que necesitan ayuda profesional.

Si te preocupa que un ser querido que bebe en exceso, pide ayuda a un profesional con experiencia en el tratamiento del alcoholismo.

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